Mié. Nov 25th, 2020

El contraste entre ambos vehículos es evidente desde su diseño exterior. Aunque ambos comparten un motor eléctrico, son amigables con el medio ambiente y cuentan con legislaciones más laxas en cuanto a su uso, también difieren en los siguientes aspectos:

  • Estilo de conducción: los patinetes se controlan con ayuda de un volante, cuentan con su respectivo freno, un mecanismo para controlar su velocidad y algunos modelos incorporan su propio sillín. Los hoverboard modernos carecen de todo esto, siendo controlados con ayuda de las inclinaciones de tu cuerpo mientras haces equilibrio sobre la tabla de dos ruedas.
  • Precio: al ser modelos más simples, los hoverboard son más asequibles para tu bolsillo. Los patinetes, por su parte, suelen ser más costosos, aunque todo dependerá de su potencia y a la velocidad máxima a la que quieres ir. La marca, el tamaño y la complejidad del diseño también condicionan el precio.
  • Potencia: algunos hoverboard pueden ir sin problema a 15 Km/h, una velocidad que está por encima de muchos modelos de patines eléctricos. Estos sin embargo ofrecen alternativas más veloces, llegando a encontrar modelos que superan los 70 Km/h.
  • Seguridad: aunque una vez que has aprendido a controlarlos no tienes ningún problema, en un principio los hoverboard te resultan menos seguros debido al equilibrio que debes hacer en un espacio reducido a determinada velocidad. Su mecanismo de frenado requiere cierta práctica, así como los cambios de dirección sin previo aviso que quieras hacer.
  • Contextos de uso: mientras que los primeros te son de utilidad para recorrer distancias considerablemente largas, los segundos te ayudarán exclusivamente en tramos más cortos. Hay sitios donde no puedes circular con estos últimos, mientras que los patinetes tienen un rango de acción mayor.

Sin problema, puedes ir a trabajar en tu patinete eléctrico y, gracias a ciertos modelos plegables, podrás cargarlo en el metro, bus u oficina sin llamar la atención. Por su parte, el hoverboard es recomendable solo como vehículo de ocio, con el cual puedes divertirte durante tus horas libres en un sitio en concreto.

La elección final dependerá en todo caso de tus necesidades y el uso que le planeas dar en la práctica. En ningún caso necesitarás de una licencia oficial para conducir, pero sí debes seguir lo estipulado en la legislación local y nacional.

Por ejemplo, debes llevar en todo momento un casco, cumplir con los elementos de iluminación cuando lo usas de noche, no exceder el límite de velocidad y evitar circular por las zonas prohibidas (y optar en cambio por las ciclovías siempre que sea posible).

A pesar de que ambas son dos grandes alternativas en el momento de apostar por una movilidad sostenible, todo depende del uso que les des y de lo responsable que seas con los peatones y demás conductores de tu alrededor.

Por admin

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